
Se retira una leyenda
La noticia ha llegado. Finalmente, Manuel Rosas, la última gran leyenda de nuestro equipo, ha colgado los botines. El Meño se retira como futbolista.
Existen tantos aspectos por destacar sobre este tema que resulta complejo para el redactor de este artículo decidir con cual de todos empezar a desgranar esta historia de amor entre Rosas y el Real Estelí FC.
Historia que inició oficialmente el 27 de abril de 2010. Manuel todavía recuerda aquella tarde lluviosa que lo recibió en Nicaragua. Así mismo, vive aún en su memoria la imagen de la primera práctica con el grupo y está más que impregnado su debut unos meses después, durante el Torneo Apertura 2010.
Rosas tardó poco tiempo en marcar su primera anotación. Fungía como uno de los laterales del equipo y el 15 de agosto de 2010 llegó su estreno como goleador. Aquel domingo, el Estadio Olímpico del Instituto Nicaragüense de Deportes fue el testigo mudo de cómo rompió las redes del Managua FC.
Al termino de su carrera, acumula 37 dianas con nuestro escudo. La afición no se desprende de la euforia que causó el penal que le marcó al Toronto FC en la grada norte del Estadio Independencia, en el marco de la Liga de Campeones de Concacaf en el año 2011, certamen que disputaría con mucha energía en los años subsiguientes.
De hecho, en 2012 estuvo en los cuatro duelos que protagonizó el equipo. También agregó la misma cantidad en las ediciones 2013, 2014, 2016. Cuando cambió el formato, también estuvo en las todas citas de Liga Concacaf en los años 2017, 2019, 2020 y 2021. Este último, incluyó dos juegos más del máximo nivel contra Columbus Crew.
Sin duda, este historial muestra lo fundamental que era para el funcionamiento del club y también el liderazgo que tuvo dentro de la cancha, al punto de ser titular inamovible en los partidos de alta envergadura. De igual manera, los 16 títulos que acarició aparecen como una cifra envidiable para cualquier deportista.
El futbolista no sigue más, pero su humanismo permanece. A como él mismo lo dijo en su última entrevista como jugador, siempre se preocupó más por ser un excelente ser humano. Todo el tiempo sobrepuso esta condición ante su faceta como deportista. Precisamente por esa humildad, es que caló en el corazón de la afición rojiblanca.
El Meño no usará más su uniforme de juego. Se despide del césped del Estadio Independencia. De ahora en adelante, como ocurre con los grandes atletas cuando se retiran, la figura empieza a engrandecerse para darle paso al nacimiento de una leyenda.





