
Con pitcheo descarrilado cayó el tren por segunda vez
Perder duele, más cuando no se está acostumbrado. Peor si te clavan una lanza de 16 carreras en el pecho de tu pitcheo y se te quiebran las piernas con 4 errores es más difícil de asimilar. El Tren del Norte se fajó en una guerra de batazos con los Gigantes del Rivas y al final quedaron vencidos 16-11 en Ocotal.
Oiganme, pero no hay drama. Las derrotas enseñan, perder saca la motivación para el siguiente día y casi siempre deja más lecciones que la victoria. ¿Qué falló ayer?. Lo mejor que tiene el Tren, su pitcheo, uno de sus mejores relevistas como Junior Téllez y uno de sus mejores abridores como Alfredo Figaro.
En ese concierto desfilaron con el brazo desgarrado el abridor Elias Gutiérrez, Fernando Carmona, Freddy Zeledón, Félix Carrasco, Figaro, Junior Téllez y Erasmo Reyes. Solo Julio Ráudez sobrevivió a la pesadilla monticular con un relevo de 2.2 entradas, dos hits y 3 ponches. Los Gigantes necesitaron dos ataques, en la tercera y la octava para hacer 14 de sus 16 anotaciones, siete en cada episodio. Sumen 6 bases, 4 golpes, 16 hits de los cuales 4 fueron jonrones, nada terminará en pie con semejante desastre.
El Tren no bajó la guardia con su ofensiva. Estuvo ganando 4-0, se fue arriba 8-7 y empataron 9-9 hasta que les descarrilaron sus vagones en el octavo. En su último aliento arrancó dos carreras para el definitivo marcador. Seis carreras fueron sucias y te circularon 14 hombres gratis por boletos, golpes y errores. Muy difícil no aprovechar ese obsequio que además agregó 16 imparables. Los jonroneros fueron Danry Vásquez (2), Wuiliam Vásquez (2), Luis Allen (1), Héctor Gómez (2), Everth Cabrera (1) e Iván Hernández (1). El jonrón de Danry fue con las bases llenas.
Por los Gigantes explotó Juan Benítez y recibieron lo suyo Ronald Medrano, Nelson León, Leonardo Crawford, Elvin García y Bryan Torrez. Ganó Crawford y perdió Junior. De las 16 carreras, seis fueron sucias. Renato Morales (.571)se fue de 3-3, extendió a 10 su racha de juegos bateando de hit, mientras Everth Cabrera (.419) de 2-1 y Cheslor (.441) de 5-3.
La derrota es como la soledad, pésima acompañante, pero después de ver todo lo que se ha construido con un lujoso balance de 8-2 hasta se piensa en comenzar a vender boletos para la segunda vuelta.





