
Guardameta español defenderá el arco
Este pasado domingo por la mañana se oficializó la llegada del futbolista español Rodrigo Pérez Romo al Real Estelí FC, para reforzar al equipo en el Torneo Apertura 2020 que actualmente está en curso. El europeo desempeña la posición de guardameta y ya entrenó por primera vez en la grama del Independencia.
Rodrigo cumplirá 29 años el próximo mes de octubre, mide 1 metro con 82 centímetros y posee habilidades suficientes para defender el arco del Tren del Norte. En su currículum aparecen varios equipos del fútbol federado de España, sobresaliendo el Salamanca CF, con el que alcanzó mayor proyección deportiva.
Las conexiones con el arquero ibérico se hicieron hace varios meses y desde entonces, estuvo trabajando en Albacete, bajo la supervisión de un preparador físico, para aterrizar en Nicaragua con sus condiciones futbolísticas en un nivel óptimo, para tratar de debutar lo más pronto posible con la escuadra rojiblanca.
“Me llamó la atención la opción de conocer otro fútbol y otra cultura diferentes. El Real Estelí es el club con más títulos e historia y se ha clasificado para la Concacaf”, señaló Pérez Romo sobre su llegada al Campeón Nacional, donde se instalará junto a su familia para luego integrarse a los entrenamientos del club.
En el historial de Rodrigo también sobresalen sus experiencias dentro de franquicias reconocidas de su país, tales como Real Zaragoza, Real Valladolid, entre otros. Su formación deportiva procede de estos clubes y eso lo hace responsable de marcar la diferencia bajo los tres palos estelianos.
Su última experiencia la tuvo en el Atlético Ibañés de la tercera división de España. Ahora, Pérez Romo se une al campamento del Tren del Norte para continuar con su carrera profesional, esta vez, en un ámbito distinto porque podría destacarse a nivel internacional con la Liga de Clubes de Concacaf.
Por el momento, el europeo esperará a que el director técnico Holver Flores pueda cederle la confianza para jugar su primer desafío y mostrar su talento como guardameta, algo que no debe ser cuestionado hasta el preciso momento que deba atajar el primer remate del rival.





